A partir del 9 de enero, todas las líneas de telefonía móvil en México deberán estar registradas con la credencial para votar (INE) y la Clave Única de Registro de Población (CURP), de acuerdo con los nuevos lineamientos aprobados por la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT). El incumplimiento de este requisito podría derivar en la suspensión del servicio.
La medida aplicará tanto para líneas de prepago como de pospago. En el país existen más de 158 millones de líneas telefónicas móviles, según cifras correspondientes al tercer trimestre de 2025, de las cuales alrededor del 16.7 por ciento son de pospago y el resto de prepago, todas sujetas al nuevo registro.
Aunque la disposición entra en vigor este 9 de enero, las compañías telefónicas otorgaron un periodo de gracia para que los usuarios completen el trámite, el cual concluirá el próximo 30 de junio. Durante este tiempo, los clientes deberán acudir a los mecanismos que establezca cada operador para vincular su línea con sus datos oficiales.
La finalidad del registro es combatir delitos como fraudes, extorsiones y otras actividades ilícitas que se cometen a través de llamadas telefónicas. No obstante, especialistas han advertido sobre posibles riesgos, como el uso indebido de datos personales, la existencia de un mercado negro de información y el uso de credenciales falsas.
También se ha señalado que, en casos de robo de teléfonos móviles, los usuarios podrían enfrentar procesos complejos para deslindarse de responsabilidades si su línea es utilizada con fines delictivos. Ante este panorama, autoridades y empresas recomiendan a la población mantenerse informada y realizar el registro dentro del plazo establecido.

